29-11-2007

Movilización: 44 días de Huelga de Hambre Mapuche

UNO. Van 44 días de huelga de hambre. Parece que nadie se entera, al menos no existe como noticia en las pautas de los medios de comunicación hegemónicos. No existen como conflicto en nuestra realidad política, son los invisibles de los más inexistentes de la sociedad, los parias que no merecen la atención del sistema pues su reclamo atenta contra la unidad básica –la nación chilena- apoyada por casi el total del arco de fuerzas políticas institucionales. Y he aquí un reclamo contra lo que “nuestra” identidad usurpada, manipulada y degrada de chilenos intenta transformar en una certeza: quien exige identidad cultural, política y territorial vulnera el sentido de ser Chile.
De eso y de otras cosas reclaman los cinco “terroristas” mapuches desde la cárcel de Angol; uno en el presidio de El Manzano en Concepción; y uno en la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago. Y quienes han vivido por siglo siendo reducidos sistemáticamente, sin los elementos esenciales que los identifica como sujetos y como colectivo pueden morir luchando por ese motivo, eso es lo que dicen y créanme que son capaces de llegar hasta las últimas consecuencias.
Las demandas son:
1. Libertad inmediata a todos los Presos Políticos Mapuche encarcelados por el Estado Chileno.
2. Desmilitarización de las zonas en conflictos y fin a la represión de las Comunidades Mapuche.
DOS. Ayer miércoles en la tarde se realizó la segunda marcha en Santiago para pedir por un pronunciamiento oficial del Estado chileno en torno a las peticiones de los huelguistas. (Solo ha reaccionado Gendarmería –que presenta al Estado en el ámbito de la mantención de los penales- que en un esfuerzo por detener la acción de los mapuches han interpuesto un Recurso de Protección en los tribunales que busca detener por la fuerza, y que en términos prácticos significa que los obliguen a recibir nutrientes por vía intravenosa –si es necesario)
Al igual que el miércoles anterior, la jornada de ayer fue duramente reprimida por las fuerzas policiales. De manera brutal los carros dispersores realizaron su brutal acción sin mediar provocación de los 200 manifestantes que comenzaban a transitar por calle Moneda al ponientes desde el cerro Huelen. Respondiendo a la lógica de la legalidad –argumento mezquino del Estado chileno- se argumenta que las manifestaciones y marchas, y en particular las que realizan estos “apartidas” pareciera decir el gobierno, que no cuenten con la autorización serán reprimidas con este nivel de violencia.
Es decidor para los que vivimos a cientos de kilómetros del epicentro del enfrentamiento que es una muestra tenue de la dureza que enfrentan las comunidades del país.
TRES. El saldo de la marcha del día 21 de noviembre fue de 42 detenidos –que fueron liberados cerca de la media noche después de ser identificados por Carabineros. El de ayer fue de 5 detenidos en iguales condiciones.
A pesar de lo recomendable que sería que los manifestantes que fueron golpeados realizaran la constatación de las lesiones, pero finalmente gana el cansancio de estos trabajadores y estudiantes que lo único que quieren es recuperarse para seguir marchando y luchando por los combatientes que buscan el logro de las reivindicaciones históricas que piden.
CUATRO. Ahora se hace necesario difundir la situación, multiplicar los comentarios, exigir a los medios de prensa que informen sobre la situación de los huelguistas.
Esta en la idea de realizar una movilización de mayor magnitud, tal vez en el marco del Congreso de DD.HH. que se realizará la próxima semana en la USACH.
En todo caso la práctica de los Trabajadores por los Derechos debe ser constituida desde el conflicto jurídico de las comunidades, esa es una idea fuerza en el esfuerzo por acompañar la lucha de sectores sociales diversos que buscan construir un mejor país –multinacional- en un mundo que respete la diversidad.

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20-11-2007

Identidad Lafquenche amenazada por el Estado. MOP

Identidad es la cualidad de un sujeto o un grupo de ellos que les permite reconocerse e identificarse, distinguiéndose del entorno. Una identidad se manifiesta en los modos que constituyen al vincularse con otros grupos, estableciendo patrones lingüísticos, territoriales, gestión de recursos, religiosos.Los Mapuches Lafquenche tienen todas y muchas más características que se mencionan. Son una comunidad que comparten un lenguaje, un territorio, un sistema productivo –tierra y mar son sus pilares- y una rica manifestación de la espiritualidad.Pero como resultado de una historia de aniquilación y disgregación de los componentes antes mencionados, hoy se pretende –nuevamente- acertar un golpe a uno de los últimos reductos que mantienen los componentes de identidad de manera integra.La historia aporta algunos elementos. En la década de los 80 la dictadura militar definió objetivos geopolíticos en el territorio del Estado desde la lógica del enfrentamiento del enemigo externo e interno, previendo que la ocurrencia de eventos que pudieran significar una guerra contra países limítrofes, o la resistencia que pudiera significar distintas fuerzas insurgentes se pudieran levantar contra el proceso reestructurador que se impulsaba. En aquella época se definió terminar con las fronteras interiores construyendo un corredor alternativo a la carretera panamericana, un camino que recorriera el territorio por la costa desde la I a la X región. Este proyecto quedo en etapa preliminar, solo avanzado en tramos aislados.Fueron los gobiernos de la Concertación –mandados en su brazo técnico MOP, apoyados por la presencia armada del Destacamento de Trabajo Militar del ejercito- los que llegaron a terminar la obra proyectada por la dictadura, pero esta vez con argumentos que se validaran desde la conveniencia de la conectividad y movilidad de una economía pujante en el escenario internacional de exportación de materias primas para las potencias desarrolladas. Esta argumentación, igualmente, fue “enriquecida” por aportaciones que en muchos casos tienen sentido para zonas que han sufrido la inconectividad o aislamiento, zonas de pescadores en el norte del país, por ejemplo. Pero en esa forma brutal que tiene la tecnocracia y que le ha provocado tanto dolor a muchos millones de chilenos, ignorando la pluricondición morfológica del territorio, han desoído la recomendación de respetar ciertos espacios que por su importancia patrimonial o ecológico es recomendable mantenerlas resguardadas.Imagínense que en el monte Ararat, lugar signado para el mito judeo-cristiano como el punto donde recaló el Arca de Noe, fuera el lugar elegido por una gran compañía para construir un centro comercial, con un lugar de divertimento con juegos electrónico y discoteques y cosas por el estilo con el argumento que ayudará al desarrollo de esa zona de la Armenia. Bueno, para el relato espiritual Mapuche en la zona del trazado de la carretera de la costa se encuentra emplazada el cerro Tren-Tren vilu, lugar desde el que fue salvada la humanidad de la gran inundación de Cai-cai vilu.Estos lugares, entre muchos otros de alta significación espiritual- son los que se verán afectados por la construcción de una carretera que en voz de muchos de los miembros de la comunidad no traerá ningún beneficio, más solo el desolado rastro de la destrucción del territorio que sustenta su sistema de vida.El llamado es a estar alertas y visibilizar un conflicto que esta en marcha pero que no se ha tenido mayor información. A detener una nueva afrenta contra la identidad originaria.

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Apuntes: Identidad Lafquenche (dos)

El ejercicio del Poder desde el que lo detenta y del que lo aspira de manera efectiva a la hora de la toma de decisiones. Esta asimetría es la que permite el equilibrio en cualquier escenario que se de en el enfrenamiento de posiciones. Es el nudo de todo conflicto social, más allá de las consideraciones estilísticas que tengan cada cual. En el caso de la Comunidad Lafquenche, se debe decir de ante mano que hablamos de una multiplicidad de manifestaciones que no necesariamente cuentan con una única dirección tan diversa como se puede encontrar en toda identidad nacional, hablamos de la asimetría de intereses, por tanto de un conflicto que se asume desde posiciones de Poder diversa. El Estado, sino la representación moderna del poder absoluto de cuya expresión es depositaria la violencia, y la Identidad Laquenche, representación diversa que se asienta en un territorio (ver mapa sacado del MOP) y que alguno de sus miembros la resisten pues temen –replicando experiencias de 500 años- que al abrir su territorio será la antesala de la perdida definitiva de un patrimonio que no es solo la postal turística, es además una acumulación de verdades, aquellas que han permitido la supervivencia de siglos, primero contra la invasión hispánica, luego el avance de la nación chilena.
Aquí nos encontramos ante un dilema adicional, visto esto desde la mirada externa del chileno. Los índices sociales y económicos de la zona afectada por el proyecto cuestionado son de una gran pobreza –utilizando antecedentes sociales construidos, insisto, desde la metodología chilena. Y no es menos importante la manera que es construida la imagen de exclusión social en el territorio, pues a continuación de la constatación de la precariedad se habla de las posibilidades que traerá para la comunidad la
conectividad. Todo esto parece tener sentido, una vez más se habla desde el saber técnico, pues se podrías aprovechar el patrimonio antes mencionado, estableciendo mecanismos que incentiven la industria turística, o creando oferta de infraestructura que permita atender el trasporte de paso que utilizara –a la larga así será aunque el discurso tecno-político diga lo contrario- este segmento de la Carretera Costa.Después de revisar los múltiples acuerdos y tratos que se han firmado entre los Mapuches y el Estado chileno y su baja efectividad y resultado se puede entender la frustración y los actos de resistencia. En esta nueva pasada se quiere hacer creer que luego de otros proyectos, como el puente sobre el lago Budi que sin respeto del ecosistema y de las comunidades circundantes, se construyo.Sería mejor aplicar los tratados que ha suscrito el Estado chileno, como el Convenio 169 de OIT que impulsa un reconocimiento efectivo de las identidades tribales. O simplemente asumir los compromisos ya suscritos que buscan equilibrar esa argumentativa concepción “el interés social”, “bien común”, “utilidad” y otras que tanto le gusta aplicar a leguleyos puestos a disposición del que detenta el Poder.Estamos en un momento de la historia de la humanidad en la que las formas deben cambiar ante la evidencia del cambio que vive geos, tal vez sea la última alerta antes de que sea demasiado tarde y reconozcamos con dolor que nuestra arrogante manera de entender el vinculo vital con el hábitat es de respeto, y aprendamos de esos “pobres” sujetos que han sobrevivido siglos resistiendo el embate de Tren Tren (la serpiente negra)

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